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Impresionado¡¡¡

Pues no puedo decir otra cosa salvo que la respuesta de la gente a la última entrada me dejó impresionado. Más de 1000 visitas tuvo el blog el domingo pasado, y eso es una cantidad inimaginable de lectores para mi. Muchísimas gracias a todos por la respuesta y seguimiento en las redes sociales, pues eso es al final lo que me permite llegar a un mayor potencial número de clientes, e intentar llegar con la web lo más lejos posible.

También me gustaría aclarar que, para mi, lo que venga es un reto que afronto con el mayor optimismo y la mayor ilusión posible; y con unas ganas tremendas de comerme lo que venga. Siempre me ha hecho feliz empezar nuevos retos, pues estar quieto en el mismo sitio me termina aburriendo. Y digo esto porque muchos de vosotros me dabais ánimo con pena. Nada de pena, al revés; alegría de cambiar de vida, de retos, de socios, de contactos. Alegría de buscar un nuevo sitio ( ya tengo algo mirado por el Taller del Moro), lo que tampoco creo que cueste mucho en unos meses, pues pienso que la cantidad de pequeños comercios en mi situación hará que muchos locales se queden libres, por desgracia para ellos y, ojalá, con precios más bajos.

Tengo diez meses por delante para probar nuevas cosas, nuevos negocios y, si no me acaba saliendo nada, pues siempre estará la opción tienda. Lo difícil de una tienda de antigüedades es tener el género y la experiencia, y esas dos cosas las tengo. Eso está ahí, de plan B.

La verdad es que no quiero repetirme con lo que escribí el domingo pasado, pero mi intención era daros las gracias a to@s; a medida que vaya cerrando ciclos nuevos, os los contaré por aquí, así estaréis unos minutos entretenidos. En una próxima entrada me gustaría poner la cantidad de enlaces a artículos en prensa local haciéndose eco de la noticia del cierre de la tienda. Incluso alguna polémica en redes sociales ha habido, pero rápidamente ese fuego ha sido apagado.

La única realidad es que a medio plazo, pienso que no soy capaz de mantener el negocio, y por eso, lo cierro. No hay más, salvo dar las gracias a mi tío por las facilidades que me ha dado. Pero no quiero estirar la goma más de lo necesario. Si no lo veo, pues no lo veo.

En fin, que sigo por aquí, contándoos mi vida y aventuras. Nos vemos en breve. Saludos¡¡

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Cambio de ciclo: adiós «Antigüedades Linares»

Pues sí, leéis bien. Adiós «Antigüedades Linares» o quizá hasta luego, ya veremos. En principio, adiós. Y es que he decidido, después de pensarlo mucho, devolver el local a mi arrendador, pues me parecía una locura estar pagando un alquiler de más de mil euros todos los meses con las pobres previsiones de turismo que tenemos a la vista.

He calculado, de manera optimista, que los visitantes volverán a Toledo para Semana Santa del 2021, eso siempre que no haya rebrotes o segundas oleadas serias del virus, que ojalá que no; o sea, unos diez meses. ¿ Me merece la pena estar pagando un local durante diez meses para mantenerlo, de cara a la vuelta del turismo? Pues mi conclusión es que no. No puedo tirar todos mis ahorros por no soltar un local, por bueno que sea, que sabe Dios cuándo volverá a funcionar.

Así que toca cambio de ciclo, y por qué no decirlo, cambio de vida. Los que ya me conocéis sabéis que soy bastante moderado a la hora de afrontar nuevos cambios; por decirlo de alguna manera, segurito. Pues esto me ha explotado en la cara y me ha obligado a tirarme al vacío; bendito salto.

Como es lógico, tengo mi plan B que, muy por encima (ya os lo contaré detenidamente) consiste en buscar otro local-almacén que me pueda permitir económicamente, y mientras, potenciar la venta on-line. A eso siempre se podrán añadir unas clases de pádel, mi nueva web (a medias con mi amigo Alfonso), que ya os presento por aquí (www.byepadel.com), y alguna otra cosa que tengo en mente. Lo que sea para cumplir mi objetivo que no es otro que aguantar hasta Semana Santa del 2021, para reiniciar mi profesión, en cualquier otro local ( o en el mismo). Creo que esa opción siempre va a estar ahí, pues género tengo para llenar dos tiendas.

Peeeeeeero, también puede ser que en este tiempo, se me dé bien la venta online (y de momento no me puedo quejar), o me surja cualquier trabajo que me satisfaga lo suficiente para no volver a mi profesión de anticuario en una tienda. Suena muy bonito lo de las antigüedades, pero no tanto lo de estar de lunes a domingo, de diez a siete, con una semana de vacaciones al año. Encima, te das cuenta que trabajas tres semanas para pagar los gastos derivados del negocio y una para ti. Y hay que vivir también, amig@s. Lo he descubierto durante estos dos meses en casa; que hay otras cosas, siempre que uno pueda permitírselo; y yo lo voy a intentar. Así que ya sabéis, si alguien me quiere invitar a jugar al pádel, tenis, pescar, cazar, coger espárragos, etc…hacedlo, que diré que sí, pues tendré tiempo libre; qué bien suena: tiempo libre¡¡… de momento.

En fin, ya os he puesto al día. Iréis notando cambios poco a poco en la web, pues mi intención es que llegue a más gente y sea más fácil comprar a través de ella. Os daré más el coñazo a través de las redes sociales, pues es importante para mí llegar a cuanta más gente mejor. Y si os gusta algo, aprovechad que he bajado los precios bastante, pues el ahorro en costes fijos me permite reducir los márgenes y poner precios más competitivos.

Seguimos en contacto¡¡¡

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Una obra de arte: daga de mano izquierda

Pues retomando la última entrada, referente a la Fábrica Nacional de Armas de Toledo, me gustaría presentaros por aquí una de mis mejores piezas: una daga de mano izquierda, también llamadas dagas de vela o dagas de misericordia. Corresponde a un modelo fabricado en Toledo en la década de 1890, pues fue un regalo hecho a un importante personaje en el año 1901.

La hoja de la daga mide la friolera de 47 cm de larga, la pieza completa, 61cm, para que os hagáis una idea del gran tamaño que tiene. Está grabada en oro al ácido, y en la guarda de la empuñadura tiene el escudo de la República Argentina. El simbolismo de este escudo nos lo explica Marcelo Cantó en su web, y nos dice lo siguiente:

«La forma elíptica del cuerpo de este escudo (uno de los primeros escudos patrios en el continente americano) se corresponde con la vista del perfil superior de una cabeza humana ya que a ella se acomoda una laurea, tal escudo elíptico se halla dividido en dos campos: el de la mitad superior es de esmalte azur (azul celeste) y el de la mitad inferior es de esmalte plata (blanco), es decir: los colores de las franjas de la bandera argentina.

A este diseño basal se suman otros símbolos. A los antebrazos humanos que estrechan sus manos diestras se le atribuye el hermanamiento de las provincias conformantes de las Provincias Unidas del Río de la Plata, antecedentes directos de la actual República Argentina; el gorro frigio dirigido hacia la izquierda (signo jacobino), de gules (o punzó), simboliza la libertad y está sostenido por ambas manos de una pica vertical simétrica en medio de los campos del escudo que simboliza el compromiso de las provincias de defender la libertad (en la Antigüedad romana existía la ceremonia por la cual alguien era reconocido libre al ser tocado con una pica en su cabeza). El Sol de Mayo que en el escudo está ubicado cual timbre en forma de Sol Naciente acorde con las frases del Himno Nacional Argentino: Se levanta sobre la faz de la Tierra una nueva y gloriosa Nación, tal sol está predominantemente pintado en esmalte oro, y dibujado con rayos rectos y flamígeros alternados simboliza la nueva nación. La Laurea (o los laureles) dispuestos como coronando la cabeza de todo argentino o argentina representan la victoria y triunfo en el logro de la independencia, y como reza el Himno, deben ser mantenidos. Por último, la cinta en forma de moño (otro signo de unión) con los colores azur (en este caso: azul-celeste) y plata (blanco), los mismos de los cuarteles del escudo, representan la nacionalidad argentina que se emblematiza en los colores de un cielo diurno.»

Una vez explicado el simbolismo, os comentaré lo curioso de la pieza. Fue un regalo hecho por el Ayuntamiento de Toledo al Intendente de Buenos Aires el 30 de abril de 1901 cuando visitó, acompañado de su hija, la ciudad de Toledo. El nombre de este personaje era Adolfo Bullrich, y como curiosidad, una bisnieta o tataranieta suya, Patricia Bullrich, fue ministra con De la Rúa y Macri en Argentina, hasta el año 2019; vamos toda una saga.

Supongo que muchos os preguntaréis cómo sé que ésta es la daga que se le regaló a este señor en aquel viaje, pues, ciertamente, no tengo ningún papel que lo acredite. Y aquí empieza la investigación (que no es mía, si no de la persona que me vendió las pieza). El escudo argentino grabado en una pieza cuyo modelo se fabrica a finales del siglo XIX, le llevó a buscar en la prensa del momento algún acontecimiento relacionado con la Répública Argentina que justificara tal inusual trabajo, y fue, en un periódico de la época, llamado La Campana Gorda, donde encontró una crónica en la que se detallaba escrupulosamente la visita, y cómo la sociedad toledana se volcó y agasajó a tan ilustre visitante, con recepciones oficiales en la misma estación de trenes por donde llegó y en el Ayuntamiento. También nos cuenta como la daga se le regaló junto a una espada toledana. Os invito que leáis las crónicas en las fotos de prensa que acompañan la entrada porque es realmente curioso.

Espero que os guste, y en breve os adelantaré planes personales de futuro, pues este dichoso virus está perturbando a todo el mundo, anticuarios, cómo no, incluídos. Y si Alá no va a la montaña, la Montaña tendrá que ir donde esté Ala.

Pues hasta aquí la entrada de hoy, buena semana a todos, y si alguien quiere que le mande más fotos de esta preciosa daga, que me las pida y se las mandaré encantado¡¡¡

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La fábrica de Armas de Toledo

Como lo prometido es deuda, esta vez voy a aparecer por aquí con frecuencia, hasta que os canséis de mi, je, je,..Os voy a contar una breve historia de la Fábrica de Armas de Toledo. Y digo breve porque no es ningún estudio en profundidad, si no unos apuntes con intención didáctica que os aclaren un poco lo que esta institución significó en la historia del ejército español, de Toledo y de España. Como otras veces os he dicho, no quiero profundizar en ningún tema en particular (para eso están los investigadores); más bien me gusta trazar ideas generales que os puedan tener entretenid@s un rato, y poco a poco, con tiempo y futuras entradas, ir descubriendo anécdotas y curiosidades de los temas que vaya tratando.

Como muchos de vosotr@s ya sabéis, Toledo era una «potencia mundial» en la industria espadera durante los siglos XVI, XVII y principios del XVIII. Quién no ha oído hablar del «acero toledano»…

Pues bien, a mediados del siglo XVIII, debido sobre todo al auge de las armas de fuego, la fabricación de espadas en Toledo decayó de tal forma que se temió por la desaparición de lo que era, en aquella época, uno de los motores económicos de la ciudad.

Para evitar la desaparición de tal industria, se promueve el establecimiento en Toledo de una institución que aglutine la fabricación de armas blancas, llegando a monopolizarla de hecho. Esta institución será llamada Fábrica Nacional de Armas de Toledo, y se inaugura en el año 1761 por el rey Carlos III. En su origen será ubicada en el edificio que había acogido anteriormente la Casa de Moneda de Toledo que rápidamente se mostrará demasiado limitado e incómodo para el correcto desarrollo de la actividad para el que fue escogido.

Patio de la Casa de la Moneda de Toledo
(Foto sacada de enumismatic.com)

Su primer director será el Coronel Don Luis de Urbina, cuyo mandato durará hasta 1773. Tras él, es nombrado el Capitán San Gil, quien permanecerá en ese puesto hasta 1778. Es bajo el mando de San Gil cuando se decide cambiar el lugar de la fábrica, escogiéndose unos terrenos sitos en la Vega Baja toledana, donde el espacio abierto permitirá la construcción de unas instalaciones modernas y adecuadas para su cometido.

Entrada a la Casa de la Moneda
(Foto sacada de enumismatic.com)

La nueva obra se le encargará al General de Ingenieros Don Francisco Sabatini, y se iniciará en 1777; terminará en 1782, y al año siguiente es entregada al real Cuerpo de Artillería, exactamente un 22 de julio de 1783.

Empieza en este momento una época de esplendor en la fabricación de armas blancas y otros tipos de objetos relacionados con el trabajo del acero; tenemos que darnos cuentas que, casi la totalidad de armas blancas( dagas, machetes, espadas, sables, bayonetas, alabardas, picas, etc)utilizadas por el ejército español en sus diferentes cuerpos( caballería, artillería, infantería, etc) fueron manufacturadas en esta Fábrica Nacional de Armas, lo que nos deja entrever la gran producción que salió de ella, llegando a todos los puntos del planeta

El nombre original se mantuvo hasta 1906, en el que pasa a llamarse oficialmente Fábrica nacional de Toledo. En el año 1940 pasará a la jurisdicción del Cuerpo de Ingenieros de Armamento, y en 1960, pasa a depender de la Empresa Nacional Santa Bárbara. Su cierre definitivo fue en 1996, y en la actualidad acoge instalaciones de la Universidad de Castilla La Mancha.

Espero que os haya picado la curiosidad y hayáis llegado hasta el final, pues muchas de las piezas que tengo fueron hechas en esta fábrica e irán pasando por aquí.

Os dejo un enlace para que veáis piezas hechas en La Fábrica de Armas de Toledo(sólo en las que pone Toledo, obviamente):

https://toledoantiques.es/categoria-producto/armas-blancas/espadas/

Buena semana para todos

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Como decíamos ayer…

Pues aquí estoy de nuevo. Disculpadme por no cumplir con mi promesa de teneros entretenidos a través de este blog, pero, por desgracia, uno no siempre hace lo que quiere, si no lo que puede..

Tantas cosas han pasado desde mi última entrada…La más destacada, el virus que ha cambiado la vida de nuestra sociedad en general, y muy en particular de todo el sector relacionado con el turismo: bares, hoteles, restaurantes, y en lo que a mí respecta, comercio.

Y, en Toledo, casi todo el comercio del casco histórico depende del turismo. Como no podía ser de otra manera, yo tampoco me he escapado de este vendaval económico que viene detrás de la pandemia. Es imposible mantener un negocio, con todos sus gastos fijos derivados, sin tener ingresos. Puedes aguantar un mes, dos, tres…pero creo que intentar aguantar diez meses, que será lo mínimo para recuperar cierta normalidad, puede acabar no sólo con la viabilidad de un negocio, si no con la estabilidad económica de una familia, así que igual llega el momento de echar el cierre, y aguantar un tiempo agazapado, para volver con más fuerza.

Y en este punto me encuentro. Pensando en cerrar un ciclo que abrí hace poco más de tres años y esconderme en la trinchera una temporada para, en la primera ocasión que tenga, resurgir cual Ave Fénix (qué original, je, je, je…). De momento, sólo pensándolo, je, je, je…

Dicho todo lo anterior, quiero que toméis esta entrada como una nota informativa del devenir de mi negocio. Os iré contando, en el blog o por los canales de contacto habitual, los pasos que daré en el corto plazo, e iré intercalando algunos pequeños estudios sobre piezas que tengo, y que es lo que debería haber hecho en este año pasado y que nunca hice.

Aprovecho la ocasion para preguntaros si os gustaría que convirtiese mi web, que es una especie de escaparate en internet, en una tienda on-line. ¿Os parece buena idea? Evidentemente, al principio sería con piezas o artículos limitados o bajo demanda, ya sabéis que tengo un amplio catálogo. ¿Por qué productos empezaríais vosotros? Son tiempos de cambios y en eso estoy pero me gustaría contar con vuestra opinión. A través del correo electrónico info@toledoantiques , o en comentarios, estoy a vuestra disposición y abierto a cualquier sugerencia.

Para terminar, os mando un abrazo a todos los que leáis la entrada y deseo que estéis lo mejor posible, dentro de lo que cabe. Aprovecho para pediros que este año consumáis productos locales y acudáis a los pequeños comercios, pues son/somos quienes nos vamos a llevar el golpe más fuerte de toda esta crisis, en particular, los dependientes del turismo.

Saludos. Pedro

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Cómo actuar en una tienda de Antigüedades

Ya sé que esto que vais a leer a continuación parece que no tiene nada que ver con el mundo de las antigüedades, pero creedme, sí que tiene que ver, y mucho.

Y saco el tema a colación, porque en la última semana se me han juntado varios especímenes de «clientes», que han estado a punto de sacarme de mis casillas, y eso que soy un tío de los más tranquilos que conozco. Voy por partes, y os dejo unas recomendaciones que no sólo sirven para este tipo de tiendas, si no que creo que para todo en la vida, pues no dejan de ser elementales normas de educación:

Y lo primero, cómo no, es decir un simple «hola» o » buenos días». Qué chorrada, diréis la mayoría. Pues si supierais la cantidad de gente que entra y no dice nada…ni siquiera se dignan a mirar. Ya empezamos mal, y no me sale tratar igual a ese cliente que al que nada más entrar, saluda. Nunca vais a quedar mal diciendo «hola», así que ese es primer consejo: saludar.

Lo segundo: si vais a hacer fotos o vídeo, preguntad. Evidente, no? Pues la gente entra y me hace auténticos reportajes gráficos de las piezas de la tienda sin pedir permiso. Alucinante¡¡ Aún no he dado toque de atención a nadie por esto, porque creo que el día que empiece, ya no terminaré…

Lo tercero: no tocad nada. De nuevo una obviedad, pero de verdad, que si os lo pongo aquí, es porque parece que algunas piezas (suelen ser las mejores), tienen un imán para los manazas, que las tocan sin pedir permiso y la mayoría de las veces sin cuidado y torpemente. Si vierais la cara que se me pone cuando llega un tipo y pone la zarpa en la hoja del siglo XVII de mi espada favorita…me lo comería…

Cuarto: por favor, no entréis comiendo ni bebiendo. Ayyy, cuando veo que entra alguien con el bote de cerveza en la mano, o con el helado deshaciéndose en verano. O con el bocata llenando de migas la tienda. Con lo fácil que es quedarse fuera y terminar de comer, y luego entrar…

Y quinto y último, de momento: no entréis con niños. Ni de la mano ni en brazos, ni en carrito. No entréis con niños en una tienda de antigüedades, por favor. Un niño en una tienda como la mía acorta la vida del dueño de manera directamente proporcional al tiempo que dura el paseo del niño. Y si el niño está suelto, que hay padres que les dejan sueltos, aumentan las posibilidades de infarto de forma exponencial.

Ya sé que después de más de un mes sin hacer ninguna entrada, volver con algo así puede decepcionar a algún lector, pero es importantísimo el saber estar en una tienda que yo considero que no es un negocio al uso, si no un lugar para disfrutar de manera tranquila y sosegada. Y esas son mis recomendaciones. Podéis estar de acuerdo o no, pero son las mías. Y seguro que la mayoría de vosotros estaréis de acuerdo y os parecerán evidentes, pero si lo pongo por aquí, es porque la experiencia me demuestra lo contrario TODOS los días.

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Un poquito de historia de la cerámica de Toledo

 

…Y es que después de introducirnos ligeramente en la historia de la cerámica talaverana, toca hacer lo mismo con la toledana; mucho menos importante a nivel nacional, por supuesto, pero muy importante para nosotros a nivel local.

 

Don Sebastián Aguado
Sebastián Aguado (Foto sacada de www.retabloceramico.net)

 

Podríamos considerar que el ceramista con quien adquiere  relevancia la cerámica toledana, es Sebastián Aguado. De manera resumida, podemos decir que Sebastián Aguado se formó en Sevilla y Barcelona, para desplazarse con poco más de 30 años a Madrid. Allí, en 1890, entra como maestro de taller en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, adquiriendo posteriormente el taller de los hermanos Zuloaga, en Vallehermoso.

Tiempo después se traslada a Toledo, donde en el año 1902, ingresa como profesor en la Escuela de Artes y Oficios de Toledo. Fallece en Toledo en 1933.

A su paso por la Escuela de Artes debemos la influencia que ejerció en algunos artistas que continuarán dando impulso a la cerámica toledana y que ocuparán casi todas las obras locales hasta la guerra civil.

 

 

Uno de ellos será Ángel Pedraza Móriz  (Toledo , 30 de septiembre de 1889-4 de agosto de 1961). Su primer contacto con Sebastián Aguado será cuando éste le da clases de cerámica en la Escuela de Artes, en la que también recibe clase de pintura del gran pintor toledano Matías Moreno. Se gradúa finalmente en 1915, recibiendo varios premios.

Al año siguiente comienza a trabajar en el taller de Aguado, hasta que en 1920 monta el primero de los cinco hornos con que contará su fábrica, activa unos 15 años, coincidiendo su final con la guerra civil cuando será destruida.

 

 

 

 

 

Otros alumnos aventajados de Sebastián Aguado serán Vicente Quismondo (Layos 1903-Toledo 1980) y su hijo José Aguado Villalba (Toledo, 1919 – 2007). Ambos desarrollaron la mayor parte de sus carreras artísticas tras la guerra civil, por lo que me limito a citarlos por la gran importancia que tuvieron en el siglo XX, pero cuyas obras difícilmente veremos en este blog por su escasa antigüedad.

 

 

 

 

Espero que no os aburran en exceso estos pequeños apuntes históricos, pero son muy importantes para que, cuando veamos piezas cerámicas, podamos situarlas local y temporalmente. Me gustaría que estas entradas sirvan como introducción didáctica para lo que vaya viniendo.

 

 

 

 

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Un poquito de historia de la cerámica de Talavera…

Pues como no podía ser de otra manera, y puesto que la cerámica (de Talavera, en principio) será un tema muy recurrente por aquí, me gustaría empezar haciendo un breve resumen de la historia de su cerámica, aunque me lleve varias entradas. Nos vendrá muy bien a todos para entender la importancia de ceramistas como, por ejemplo, Niveiro, Ruiz de Luna, en Talavera, o Aguado y Quismondo en Toledo. Y es que muchas de las piezas que veremos fueron hechas en sus alfares.

Lo que a continuación vais a leer, ha sido sacado de diferentes páginas en las que, en la mayoría, no consta ni el autor, por lo que me gustaría que os quedarais con la intención didáctica y amena con la que escribo esto. No quisiera confusiones a la hora de interpretar este blog, puesto que no hay ninguna intención académica ni investigadora. No quisiera acusaciones de plagio, que ahora está muy de moda, ja, ja, ja… y cualquier corrección que me hagáis, será bienvenida.

La importancia de la cerámica de Talavera a nivel nacional comienza a partir del siglo XVI, repartiéndose el liderazgo con la sevillana, debido en gran parte, al monopolio de las Indias. Pero el interés de parte de la nobleza de mediados del siglo XVIII, con el apoyo de Carlos III y Carlos IV, de impulsar una cerámica más «fina» de influencias europeas, hace que se constituya en Alcora, la Real Fábrica de Loza Fina de Alcora, que junto a la del Buen Retiro, hacen que Talavera pierda su importancia hasta llegar al punto de casi la completa desaparición de sus alfares con el paso de las tropas francesas a principios del siglo XIX..

Pero, en el año 1849, Juan Niveiro adquiere un antiguo convento carmelita, y lo convierte en el Alfar El Carmen, lo que certifica, de facto, la resurrección de la industria cerámica talaverana. Para ello, Niveiro tuvo que traer alfareros desde Manises, para que nos hagamos una idea de que prácticamente tuvo que empezar de cero. Por cierto, y como es lógico,  hay algunas piezas realizadas en esta época que son muy parecidas a las que se producían en Manises, incluso bastante difíciles de diferenciar.

Juan Niveiro dirigirá el alfar hasta 1881, cuando cede el testigo a su hijo Emilio, quien….De momento, dejemos aquí a la familia Niveiro, sobre la que volveremos más adelante.

Estamos ya a principios del siglo XX, en Talavera, en el momento en el que un fotógrafo y pintor nacido en Noez (Toledo) coincide con un pintor sevillano. Ambos tienen similares aficiones y  el interés común de dar un impulso a la cerámica a través de series renacentistas que ya han demostrado su éxito en unas pruebas realizadas. Estos dos artistas son Juan Ruiz de Luna y Enrique Guijo.

Los dos se ponen en contacto con Emilio Niveiro y le proponen un proyecto de colaboración en común, que finalmente es rechazado. Esto no les hace desistir en la empresa, y finalmente, tras arduas negociaciones consiguen unos socios que financian su idea. En el año 1908 se constituye la sociedad Ruiz de Luna, Guijo y Cía. Aquí dejamos también  a Ruiz de Luna y Guijo, y ya volveremos con ellos más adelante.

Fue tal el impulso que dio este nuevo alfar creado, que a partir de 1920, fueron surgiendo otros nuevos que consolidaron el renacer de la que había sido la industria cerámica más importante de España; algunos de ellos fueron Henche y Montemayor, de los que también hablaremos en un futuro, pues aunque no son tan conocidos, sus trabajos adquirieron una calidad máxima.

 

Y hasta aquí este breve resumen que, espero, os otorgue una visión general de lo que fue el auge, caída y renacer de la cerámica talaverana hasta la Guerra Civil española, que es el límite temporal que me he puesto; lo que no quiere decir que posteriormente no haya habido alfares muy interesantes como Saso, La Menora, Durán, etc, etc

Y recordaros que mi intención no es hacer una profunda entrada en el tema, si no que quiero que sea una especie de introducción a lo que irá viniendo en un futuro

 

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Bienvenidos al mundo de la Antigüedades. A mi tío Julio

Siempre se ha dicho que, a la hora de empezar a escribir un libro, lo más difícil era cómo empezarlo. Me atrevería a decir que lo mismo sucede con un blog ( y eso que yo ya tengo experiencia, je, je, je…), así que no me complicaré:

Hola a todos y bienvenidos a este espacio virtual en el que me gustaría presentaros algo de la cultura material que me rodea diariamente. Un día será una pieza de cerámica, otro una espada, una moneda, un azulejo…

Creo que, lo primero, debería presentarme para que sepáis quién estará detrás de este blog. Mi nombre es Pedro, y soy el sobrino de quién durante más de 50 años dirigió, junto a su hermano, este familiar negocio: Julio Linares Graziani. Gracias a él podríamos decir que estoy aquí escribiendo esto.

Julio se jubiló en diciembre de 2016, y desde entonces estoy yo al frente de «la Tienda». Y por si a alguien le interesa mi formación, os cuento que soy Licenciado en Humanidades y aficionado a la arqueología, numismática, cerámica, etc. En resumen, aprendiz de mil cosas, experto en ninguna; pero siempre en contínuo aprendizaje.

Intentaré presentaros a coleccionistas, estudiosos, expertos, clientes…Hacer entradas amenas que os lleven a tiempo pasados. No haré exhaustivos estudios de los objetos que os presente, si no curiosos apuntes para entreteneros un rato sin cansaros

Y sobre todo, me gustaría convertir el blog en un foro de opinión y debate donde cada uno aporte su punto de vista; sin malos rollos ni polémicas. Y, por supuesto, estaré abierto a cualquier tipo de consulta por vuestra parte, tanto de manera pública como por privado.

 

P.D-Como habréis visto en el título, esta primera entrada va dedicada a mi tío Julio, que lleva unos días fastidiadillo.